María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado

Nació en Chipiona (Cádiz) el 18 de septiembre de 1944. En su niñez vivía feliz en su pueblo de casas blancas, su padre, Fernándo Mohedano, era un humilde zapatero, un 'maestro' del Cante Jondo Flamenco, nunca lo hizo profesionalmente, pero amaba el mundo de los gitanos, sin ser de su descendencia, aún asi vivía y adoraba el mundo gitano muy de cerca. Su madre, Rosario Jurado, ama de casa y una magistral cantante de música española, era su mejor amiga, su alma gemela, su confidente. Aunque los padres de Rocio eran grandes cantantes nunca fueron profesionales.

Rocío estudiaba en dos colegios, uno de ellos era un colegio religioso de monjas, donde aprendía a cantar desde muy niña, le gustaba mucho la música clásica, cantó las misas de Miguel Angel, pero lo que mas amaba era el flamenco y las coplas, esas canciones populares que tanto escuchaba cantar en su casa.

Su primera presentación en público la hizo a los ocho años, en una obra en su Colegio de La Divina Pastora.

Su padre muere cuando Rocío tiene quince años, este fue su primer gran golpe. Rocío y su familia se fueron a vivir a casa de su abuela. Rocío fue zapatera, trabajó en el campo en la recolección de frutas para exportarlas fuera de España, pero en el fondo ella sabía que lo suyo era cantar, cuando podía iba a los concursos radiofónicos de Sevilla.

A Rocío le llegaron a llamar "La niña de los premios" ya que ganaba todos los premios de las emisoras de Radio en los cuales participaba. En 1958, su primer premio fue en Radio Sevilla, en el teatro Alvarez Quintero, de Sevilla. El premio fueron 200 pesetas, una botella de gaseosa y un par de medias. Pero su ambición no era seguir viviendo de los premios de la Radio, ella quería volar mucho más alto que las gaviotas que vuelan en el mar de su Chipiona.